Viernes

               Un viernes por la tarde

Tantas almas caminando a mi lado
Las historias que me invento en silencio.
Una pareja joven,
Él camina ligeramente adelantado de la chica y ella se queda parada a unos pocos metros de mí, se limpia las lágrimas y el chico no regresa, ni siquiera voltea , simplemente desaparece entre la gente. 
Ella toma el móvil,hace una llamada y creo que no le responden 
Se queda unos minutos ahí sentada, yo la observo mientras escucho a Los Planetas
            
🎶 Vuelve cuando te apetezca, que yo siempre estaré aquí. 
Puedes intentar joderme, 
Puedes hacerme vudú.
No voy a dejar de quererte
Porque me lo digas tú 🎶

Canto en voz bajita, apenas susurrando
(O al menos eso creo)
La chica se ha ido.
Yo, no tengo prisa por regresar a casa

(Hoy no me encuentro por ninguna parte)

Una señora bajita y muy amable, me sonríe, se sienta a mi lado y creo que necesita hablar con alguien, dicen que los ojos son la ventana que nos permite adentrarnos en el alma de las personas y aquella señora tiene una tristeza infinita en los suyos.
Yo estaba a punto de ir a la librería a distraerme un poco, tal vez comprar algún libro para pasar el fin de semana, pero me quedo ahí con ella. 
Dice que su marido falleció hace dos años,
Que hace mucho calor y ella quería quedarse en casa, pero que su hija la trata como si fuera una niña.
Me pregunta por mis padres y le cuento que mi madre falleció hace muchos años, que vivo con mi hijo y mi padre, me da una palmadita en la pierna y me dice que siente mucho lo de mi mamá.
Suspiro y cierro los ojos mientras le doy las gracias. 
Hablamos por alrededor de 15 o 20 minutos 
Se acerca la hija de la señora y ni siquiera saluda, tiene un tono de voz sumamente hostil e incluso algo prepotente.
Probablemente tendrá la misma edad que yo pero somos polos opuestos, ella es la  típica mujer que combina color de uñas con los zapatos y bolso de diseñador.
Mientras tanto yo... Jeans, camiseta y la que llamo mi bolsa de guerra, ya tiene un hoyo pero no me puedo desprender de ella pues fue regalo de un amigo y es especial. 
- Mija tengo que irme, gracias por tu compañía! 
La hija camina apresurada, va hablando por el móvil y ni siquiera espera por su madre.
Pienso en lo mucho que lamentará haberla tratado así.

Un bostezo se me escapa y me levanto a caminar, estiro los brazos y siento un ligero dolor de cabeza.
Supongo que es debido a que no he comido.
-Vamos cerebro, me acompañas a la librería?
(La costumbre, lo siento) 
Sigo hablando contigo y puedo jurar que me sigues acompañando. 

Caras vemos, fantasmas e historias no conocemos... 

¿Te parece si escuchamos a Delafé?
Ten,te comparto uno de mis audífonos. 


Se supone que debía ser fácil
¿Tienes frío?
Pero a veces lo hago un poco difícil
Perdón...

Nos vamos? 






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