La Puerta
"Puedes irte cuando quieras, la puerta siempre estará abierta."
Afuera una pequeña luz brillaba y me daba curiosidad, pero no me atreví a salir,
Me bastaban aquellos instantes a tu lado, quería que el tiempo se hiciera eterno, hasta que las ausencias se fueron haciendo más y más marcadas.
Detrás de la puerta comenzaba a hacer frío y aquella luz comenzaba a brillar con fuerza.
Un día, por curiosidad, saqué con cuidado una de mis manos y pude sentir su calor .
Las lágrimas comenzaron a rodar sabía que el momento de partir había llegado.
Por instinto me giré y en vano mis ojos te buscaron... Ya no estabas ahí.
Detrás de la puerta comenzó a nevar, las maderas de la pequeña casita del faro, se estremecían por el peso de la nieve y las paredes comenzaron a caer.
Las flechas que estaban esparcidas por el suelo, quedaron cubiertas por la nieve
No lastimaban más.
Tomé una de ellas mientras intentaba comprender pero solamente conseguía hacerme daño al recordar tus palabras
¿De quién te vengabas todo el tiempo que yo estuve a tu lado? ..
(Sonaba en mi cabeza)
"Así soy yo" decías y yo... callaba.
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